Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá Hermanos Menores Capuchinos - Caracas, Venezuela
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Ayúdame a ver este momento como una nueva oportunidad para crecer, para enmendar mis faltas, arrepentirme de mis errores y apartar lo que no me hace bien.

Horario de Misas
Lunes a Viernes
7:00 a.m.
6:00 p.m.
Sábado
7:00 a.m.
(Vigilia) 6:00 p.m.
Domingo
8:30 a.m.
10:30 a.m.
12:30 p.m.
6:00 p.m.
Confesión

30 minutos antes de cada misa

Lunes a Viernes
6:30 a.m. - 7:00 a.m.
5:30 p.m. - 6:00 p.m.
Sábado
6:30 a.m. - 7:00 a.m.
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Domingo
8:00 a.m. - 8:30 a.m.
10:00 a.m. - 10:30 a.m.
12:00 p.m. - 12:30 p.m.
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Eucaristía

Horario de Misas
Lunes a Viernes
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Sábado
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(Vigilia) 6:00 p.m.
Domingo
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La Última Cena: Jesús elevando la Hostia ante los apóstoles

La Eucaristía es mucho más que un recordatorio; es el «sacramento de sacramentos» donde Jesucristo se entrega realmente a los fieles.

Al comulgar, se produce una unión profunda con Cristo que renueva la vida de gracia en el alma, actuando como un sustento espiritual indispensable para el creyente.

Entre sus efectos principales, la Eucaristía limpia los pecados veniales y fortalece al cristiano frente a las tentaciones graves.

Además, este sacramento fomenta la unidad de la Iglesia, integrando a cada persona en el Cuerpo Místico de Cristo a nivel global.

Como enseña el Catecismo, recibir este alimento es también obtener una promesa de gloria eterna y un anticipo del banquete celestial.

Santos como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino subrayaron que la Eucaristía transforma a quien la recibe, haciéndolo partícipe de los méritos de la Pasión de Cristo.

Este encuentro sagrado es la fuente de sanación y fortaleza que transforma al hombre desde su interior, invitándolo a una vida de santidad y comunión plena con Dios.

La Santísima Trinidad, los ángeles y los fieles reunidos en adoración durante la Eucaristía
“

El hombre debe temblar, el mundo debe vibrar, el cielo entero debe conmoverse profundamente cuando en el altar, en las manos del sacerdote, aparece el Hijo de Dios vivo.

San Francisco de Asís

Confesión

Horario de Confesiones
Lunes a Viernes
6:30 a.m. - 7:00 a.m.
5:30 p.m. - 6:00 p.m.
Sábado
6:30 a.m. - 7:00 a.m.
5:30 p.m. - 6:00 p.m.
Domingo
8:00 a.m. - 8:30 a.m.
10:00 a.m. - 10:30 a.m.
12:00 p.m. - 12:30 p.m.
5:30 p.m. - 6:00 p.m.

No tengas miedo: te espera un Padre

La confesión es el encuentro con la misericordia de Dios. No es un tribunal ni un trámite: es el sacramento donde Cristo mismo te levanta, te perdona y te devuelve la paz. Sin importar cuánto tiempo haya pasado desde tu última confesión, ni cuán pesada sientas tu historia, las puertas están abiertas.

Te invitamos a acercarte con confianza. Quien se confiesa con frecuencia crece en humildad, recibe la gracia para vencer sus debilidades y se prepara mejor para recibir al Señor en la Eucaristía. Atrévete a dar el primer paso: Dios ya te está esperando.

Para que una confesión sea válida

Se necesitan estas cinco cosas:

  1. Examen de conciencia: revisar con honestidad, delante de Dios, cómo he vivido desde mi última confesión.
  2. Dolor de los pecados (contrición): arrepentirme de corazón por haber ofendido a Dios, que me ama.
  3. Propósito de enmienda: decidir sinceramente no volver a pecar y evitar las ocasiones que me llevan a ello.
  4. Confesar los pecados al sacerdote: decir todos los pecados graves, indicando su naturaleza y, en lo posible, cuántas veces ocurrieron.
  5. Cumplir la penitencia: realizar la oración u obra que el sacerdote me indique, como signo de reparación.

Cómo hacer tu confesión

  1. Prepárate en oración. Pídele al Espíritu Santo luz para conocer tus faltas y valentía para confesarlas. Haz tu examen de conciencia (más abajo te dejamos una guía).
  2. Acércate al sacerdote y hazte la señal de la cruz. Puedes decir: «Ave María Purísima» y él te responderá: «Sin pecado concebida».
  3. Preséntate y di cuánto tiempo hace de tu última confesión. Si es tu primera vez o te cuesta, díselo al sacerdote: él te guiará con paciencia.
  4. Confiesa tus pecados con sencillez y sinceridad, comenzando por los más graves.
  5. Escucha el consejo del sacerdote y recibe la penitencia que te indique.
  6. Reza el Acto de Contrición expresando tu arrepentimiento.
  7. Recibe la absolución. El sacerdote, en nombre de Cristo, te dirá: «Yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo».
  8. Da gracias a Dios y cumple cuanto antes la penitencia que se te indicó.

Guía para el Examen de Conciencia

Toca cada mandamiento para ver las preguntas. Léelas con calma, en presencia de Dios, y anota mentalmente lo que debas confesar.

Los Diez Mandamientos

1.er MandamientoAmarás a Dios sobre todas las cosas
  • ¿He dudado seriamente de alguna verdad de la fe, o llegué a negarla?
  • ¿He colocado algo — dinero, carrera, estatus o relaciones — por encima de Dios en mi vida?
  • ¿He descuidado la oración diaria?
  • ¿He creído en supersticiones, amuletos, brujas, lectura de naipes o espiritistas?
  • ¿He abandonado los medios necesarios para la salvación, por ejemplo, evitando la confesión sacramental pudiendo acudir a ella?
  • ¿He recibido la Sagrada Comunión en estado de pecado mortal? ¿He desesperado de la misericordia de Dios o presumido de ella?
  • ¿He hablado sin reverencia, o con sorna, de las cosas santas, de los sacramentos, de la Iglesia o de sus ministros?
2.º MandamientoNo tomarás el nombre de Dios en vano
  • ¿He pronunciado el nombre de Dios con blasfemia, enojo, burla, odio, reproche o de manera poco reverente?
  • ¿He jurado en falso o roto un voto hecho a Dios?
  • ¿He hecho algún voto, juramento o promesa y lo dejé de cumplir por mi culpa?
3.er MandamientoSantificarás las fiestas
  • ¿He faltado a Misa los domingos? ¿Cuántas veces?
  • ¿He llegado tarde o me he ido antes de que terminara la Misa sin causa grave?
  • ¿He ayunado y guardado abstinencia el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo?
  • ¿Me he confesado al menos una vez al año?
  • ¿He callado en la confesión, por vergüenza, algún pecado grave? ¿Comulgué después alguna vez?
4.º MandamientoHonrarás a tu padre y a tu madre
  • ¿No manifiesto amor, gratitud y respeto a mis padres? ¿Los odio, critico, insulto, ridiculizo o abandono? ¿Desobedezco sus legítimos mandatos?
  • ¿He faltado el respeto a mis superiores legítimos (jefes, pastores, autoridades)?
  • ¿He perdido el tiempo en vez de estudiar o trabajar?
  • (Para padres): ¿No manifiesto amor y cariño a mis hijos? ¿He descuidado su educación en la fe?
5.º MandamientoNo matarás
  • ¿He llegado a herir o quitar la vida al prójimo?
  • ¿He practicado o colaborado en la realización de algún aborto? ¿He inducido a alguien a abortar, sabiendo que constituye un pecado gravísimo?
  • ¿He sido imprudente al manejar el auto?
  • ¿Tengo resentimientos contra alguna persona y no le quiero perdonar?
  • ¿He deseado que a otros les vaya mal? ¿He peleado?
  • ¿He hablado mal de otras personas? ¿He contado lo malo que han hecho?
  • ¿Me he dado al abuso del alcohol o las drogas, dañando mi salud?
6.º MandamientoNo cometerás actos impuros
  • ¿He detenido en mi mente por varios minutos pensamientos o deseos impuros?
  • ¿He mirado películas impuras, pornografía o escenas impuras por televisión o internet?
  • ¿He hecho acciones impuras? ¿Solo o con otras personas?
  • ¿He realizado adulterio, es decir, relaciones sexuales durante el matrimonio con alguien que no es mi cónyuge?
  • ¿He faltado a la fidelidad conyugal con deseos o de obra?
  • ¿Tengo amistades que son ocasión habitual de pecado?
  • ¿He usado métodos anticonceptivos artificiales para evitar los hijos? ¿He inducido a otras personas a que los tomen?
7.º MandamientoNo robarás
  • ¿He robado algo que no es mío, ya sea un objeto o dinero? (Se debe decir la cantidad o valor aproximado.) ¿He reparado o restituido pudiendo hacerlo? ¿Estoy dispuesto a realizarlo?
  • ¿He devuelto lo prestado?
  • ¿He causado voluntariamente un grave daño material a alguien?
  • ¿He sido injusto en mi trabajo, negocios o relaciones laborales?
8.º MandamientoNo levantarás falso testimonio ni mentirás
  • ¿He dicho mentiras? ¿He inventado de otros lo que no han hecho o dicho?
  • ¿He callado la verdad teniendo obligación grave de decirla?
  • ¿He hecho trampas en negocios o estudios?
  • ¿He abierto o leído correspondencia ajena sin permiso? ¿He escuchado conversaciones contra la voluntad de quienes las mantenían?
9.º MandamientoNo consentirás pensamientos ni deseos impuros
  • ¿He codiciado la mujer o el esposo de mi prójimo?
  • ¿Me he entretenido con pensamientos o recuerdos deshonestos? ¿He traído a mi memoria recuerdos impuros? ¿Me he dejado llevar de malos deseos contra la virtud de la pureza, aunque no los haya puesto por obra?
10.º MandamientoNo codiciarás los bienes ajenos
  • ¿He sido envidioso de lo que tienen los demás? ¿He sido avaro o excesivamente apegado a los bienes materiales?
  • ¿He dejado de ser generoso con quienes lo necesitan cuando tenía los medios para ayudar? ¿He sido ingrato por las bendiciones que Dios me ha dado?
  • ¿He deseado el mal o la ruina de otros para obtener sus bienes?

Los Siete Pecados Capitales

Estos son pecados-raíz que generan otros pecados. Aunque algunos ya aparecen en los mandamientos, conviene examinarlos directamente:

1. Soberbia

El amor desordenado de uno mismo, que lleva a querer ser superior a los demás y a resistir la autoridad de Dios.

  • ¿He creído que mis opiniones, juicios o valores son siempre los correctos, sin humildad para escuchar a los demás?
  • ¿Me ha costado pedir perdón o admitir que estaba equivocado?
  • ¿He despreciado o humillado a otras personas por su condición social, intelectual o moral?
  • ¿He actuado buscando siempre el reconocimiento, el aplauso o la admiración de los demás?
  • ¿He resistido o criticado las enseñanzas de la Iglesia por creer que mi criterio personal es superior?
  • ¿Me he enorgullecido de mis virtudes, talentos o logros como si fueran solo míos, sin reconocer que todo don viene de Dios?
  • ¿He sido terco, inflexible o incapaz de ceder cuando era lo correcto?
2. Avaricia

El apego desordenado a los bienes materiales y el deseo excesivo de riqueza.

  • ¿He antepuesto el dinero, el trabajo o los bienes materiales a Dios, a la familia o a las responsabilidades espirituales?
  • ¿He sido tacaño con los pobres o con causas buenas, teniendo los medios para ayudar?
  • ¿He acumulado bienes innecesarios mientras otros carecen de lo básico?
  • ¿He sido deshonesto en negocios, trabajo o finanzas por ganar más dinero?
  • ¿He tenido envidia de los bienes o la prosperidad material de otros?
  • ¿El miedo a perder lo que tengo me ha impedido confiar en la Providencia de Dios?
  • ¿He hecho del dinero mi seguridad, en lugar de poner mi confianza en Dios?
3. Lujuria

El deseo desordenado de placeres sexuales fuera de los límites establecidos por Dios.

  • ¿He buscado voluntariamente pensamientos, imágenes o recuerdos impuros y me he detenido en ellos con placer?
  • ¿He visto pornografía, películas, series o contenido en redes sociales de carácter inmoral?
  • ¿He tenido conversaciones, bromas o comentarios de contenido sexual inapropiado?
  • ¿He actuado contra la castidad, solo o con otros, fuera del matrimonio?
  • ¿He sido infiel a mi cónyuge de pensamiento, palabra u obra?
  • ¿He usado métodos anticonceptivos artificiales, rechazando la apertura a la vida?
  • ¿He cultivado amistades o relaciones que son ocasión habitual de pecado contra la pureza?
  • ¿He vestido o actuado de manera provocativa, poniendo en riesgo la pureza de otros?
4. Ira

La reacción desordenada y violenta ante el mal real o percibido, que lleva a perder el control.

  • ¿He perdido el control y lastimado a otros con palabras hirientes, insultos o gritos?
  • ¿He guardado rencor o resentimiento hacia alguien, negándome a perdonar?
  • ¿He deseado el mal, la venganza o el daño de otra persona?
  • ¿He reaccionado de manera desproporcionada ante pequeñas molestias o inconvenientes?
  • ¿He maltratado de palabra o de hecho a personas bajo mi cuidado — hijos, cónyuge, empleados?
  • ¿He sido irascible, de mal genio o difícil de tratar habitualmente?
  • ¿He albergado resentimientos viejos que no he querido soltar ni llevar a la oración?
5. Gula

El exceso desordenado en el comer, el beber o cualquier placer sensible.

  • ¿He comido o bebido en exceso, perdiendo el dominio propio?
  • ¿He abusado del alcohol hasta emborracharme?
  • ¿He consumido drogas u otras sustancias que alteran el juicio y dañan el cuerpo?
  • ¿He convertido el placer — en la comida, en el entretenimiento, en el descanso — en un fin en sí mismo?
  • ¿He descuidado el ayuno y la abstinencia que la Iglesia pide, sin causa justificada?
  • ¿He usado la comida, el alcohol u otros placeres como escape de problemas espirituales o emocionales?
6. Envidia

La tristeza o disgusto ante el bien del prójimo, deseando que no lo tenga.

  • ¿Me he entristecido ante el éxito, los talentos, la belleza o la prosperidad de otra persona?
  • ¿He deseado que a alguien le vaya mal, o que pierda lo que tiene?
  • ¿He hablado mal de otros para disminuirlos o para que parezcan menos ante los demás?
  • ¿He sentido alivio o satisfacción cuando alguien que me caía mal tuvo problemas o fracasó?
  • ¿He competido con otros por vanidad más que por superación legítima?
  • ¿Me ha costado alegrarme sinceramente por los logros o bendiciones de las personas cercanas?
7. Pereza

La negligencia y tibieza espiritual ante los deberes hacia Dios y el prójimo.

  • ¿He descuidado la oración diaria por flojera, comodidad o falta de interés?
  • ¿He evitado la confesión, la Misa o los sacramentos sin causa grave?
  • ¿He postergado el cumplimiento de mis responsabilidades en casa, el trabajo o la familia?
  • ¿He sido tibio en mi fe — cumpliendo solo lo mínimo, sin deseo de crecer espiritualmente?
  • ¿He dejado pasar oportunidades de hacer el bien por comodidad o por no querer esforzarme?
  • ¿He descuidado la formación en la fe — leer, aprender, profundizar — por preferir el entretenimiento?
  • ¿He tenido una actitud de indiferencia ante Dios, sin que me importe realmente la vida eterna?

Recuerda que en el confesionario no hay juez severo, sino un Padre misericordioso que espera con los brazos abiertos. No es necesario nombrar cada pensamiento — basta con ser honesto sobre las faltas graves, su naturaleza y, en lo posible, cuántas veces ocurrieron. Si tienes dudas, el sacerdote está ahí para ayudarte.

El alma que se examina con honestidad ya ha dado el primer paso hacia la libertad. La misericordia de Dios es más grande que cualquier pecado — eso no es una opinión, es la promesa del Evangelio.

Bautismos

La celebración del Sacramento del Bautismo se realizará los días sábados a las 9:00 a. m.

Debe presentar antes del miércoles previo al Bautizo los siguientes requisitos:

  1. Copia de la Partida de Nacimiento.
  2. Copia de la Cédula de Identidad de los Padres.
  3. Copia de la Cédula de Identidad de los Padrinos.
  4. Charla prebautismal el jueves antes del Bautizo a las 5 p. m.
  5. Ofrenda $40.
Horario de la Oficina Parroquial
Lunes a Viernes
8:00 a.m. - 12:00 p.m.
2:30 p.m. - 5:30 p.m.

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Matrimonios

Para conocer los días, horarios y requisitos de los matrimonios, y cualquier otra información, comunícate con la oficina parroquial.

Horario de la Oficina Parroquial
Lunes a Viernes
8:00 a.m. - 12:00 p.m.
2:30 p.m. - 5:30 p.m.

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Confirmación

La catequesis de Confirmación inició el domingo 11 de octubre de 2026, a las 10:15 a.m., y se extiende hasta junio de 2027.

Requisitos para la catequesis de Confirmación:

  • Edad: catorce (14) años cumplidos en adelante.
  • Copia de la Cédula de Identidad.
  • Copia de la Fe de Bautizo. En caso de no estar bautizado, copia de la Partida de Nacimiento.
  • Catecismo: $15.

Las inscripciones se realizan en la oficina parroquial.

Horario de la Oficina Parroquial
Lunes a Viernes
8:00 a.m. - 12:00 p.m.
2:30 p.m. - 5:30 p.m.

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Historia

Origen de la Orden

Los Hermanos Menores Capuchinos nacen en 1525, en la región italiana de las Marcas, de un impulso de reforma dentro de la familia franciscana. Fue el fraile Mateo de Bascio quien, buscando vivir la Regla de San Francisco de Asís con mayor fidelidad y sencillez, dio inicio a este movimiento que buscaba recuperar el espíritu original de pobreza, oración y cercanía a la gente sencilla que había caracterizado a los primeros franciscanos. El papa Clemente VII reconoció canónicamente a la nueva rama en 1528, mediante la bula Religionis Zelus, convirtiéndola en una orden independiente dentro de la gran familia franciscana.

El nombre "Capuchinos" proviene de la capucha puntiaguda y alargada que distingue su hábito, símbolo visible de su compromiso con una vida de austeridad y oración. Desde sus primeros años, la Orden creció con rapidez por toda Italia y, a partir de 1574, se fue extendiendo a Francia, España y el resto de Europa, alcanzando miles de miembros en pocas décadas. Los Capuchinos se han caracterizado siempre por unir la vida contemplativa y de retiro con la predicación itinerante, el servicio a los pobres y la cercanía pastoral al pueblo — un carisma que hoy en día sigue vivo en cada fraternidad capuchina alrededor del mundo.

Imagen de un santo capuchino con un libro, rodeada de flores

Los Capuchinos en Venezuela

La presencia capuchina en tierras venezolanas se remonta a mediados del siglo XVII. En 1650 llegó fray Francisco de Pamplona, el primer capuchino en pisar suelo venezolano, y en 1657 arribó un grupo de misioneros aragoneses y catalanes a los territorios que hoy ocupan los estados Sucre, Monagas y Delta Amacuro. Poco después, en 1658, una expedición de capuchinos andaluces llegó a Caracas, dando inicio formal a las misiones capuchinas en Los Llanos de Caracas, una labor evangelizadora y de acompañamiento a las comunidades indígenas que se extendería durante más de siglo y medio.

Este período misionero llegó a su fin con la guerra de independencia: los frailes fueron perdiendo presencia en el país hasta prácticamente desaparecer de Venezuela durante esos años de conflicto, con episodios especialmente dolorosos como el asesinato de una veintena de religiosos en la Misión de Caruachi en 1818, a manos de tropas independentistas al mando de Manuel Piar. La Orden regresaría décadas más tarde: primero con un nuevo grupo de misioneros a partir de 1842, y de forma estable y definitiva a partir de 1891, cuando un nuevo grupo de capuchinos logró restablecer las misiones. En 1922 se firmó el convenio entre el Estado venezolano y la Orden Capuchina, y ese mismo año se erigió canónicamente el Vicariato, con sede episcopal inicial en Upata, bajo el liderazgo de monseñor Diego Alonso Nistal.

Desde entonces, los Hermanos Menores Capuchinos han mantenido una presencia constante en Venezuela, sirviendo en parroquias, misiones y comunidades a lo largo del país — continuando, siglos después, el mismo espíritu de sencillez, oración y cercanía al pueblo con el que nació la Orden en 1525.

Frailes

Los Hermanos Menores Capuchinos que sirven a nuestra comunidad parroquial.

Eventos y Anuncios

Entérate de lo que se vive en nuestra comunidad parroquial.

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Columbarios

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Nuestros columbarios están a disposición para todos ustedes, así se evita el mantener las cenizas de nuestros difuntos en casa, o esparcirlas en el mar o en cualquier otro lugar, estando así en campo santo.

Oramos por ellas diariamente.

Paz y bien.

Fray Luis Salazar, Párroco

En Instagram

Conoce más sobre nuestros columbarios

Mira la publicación en nuestro Instagram, con información e imágenes de los columbarios de la iglesia.

Ver la publicación

Para mayor información de cuotas y planes dirigirse a nuestro convento parroquial en horario de oficina de 8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:30 p.m. a 5:30 p.m.

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G42F+J9G, Av. Andrés Bello, Caracas 1050, Distrito Capital, Venezuela
Fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá

Bienvenidos a Casa

Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá

G42F+J9G, Av. Andrés Bello, Caracas 1050, Distrito Capital, Venezuela

Ya seas feligrés de toda la vida, estés regresando a la fe, o simplemente estés buscando algo más. Esta es tu casa. Cristo te espera aquí.

Fray Luis SalazarPárroco

Fray Luis Salazar, Párroco

La Virgen de la Chiquinquirá

Origen de la Devoción

Pintura de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

La historia de esta imagen comienza en 1562, cuando Antonio de Santana encargó al pintor Alonso de Narváez retratar a la Virgen del Rosario, con la orientación del padre dominico Andrés Jadraque. Narváez completó un lienzo de poco más de un metro de alto, y aprovechó el espacio sobrante para incluir a San Antonio de Padua —en honor a Santana— a la izquierda de María, y a San Andrés Apóstol —en honor al padre Jadraque— a su derecha.

Con el tiempo, el cuadro fue quedando en el olvido: en 1574 fue abandonado en una capilla donde las goteras del techo lo dañaron severamente, y dos años después terminó en tan mal estado que fue usado, sin ningún cuidado, para secar trigo en una cocina. Se perdió su rastro hasta 1585.

Fue entonces cuando María Ramos, quien se había mudado a Chiquinquirá a casa de su cuñada, encontró el lienzo casi destruido y decidió llevarlo a una pequeña capilla donde solía orar. Allí, el 26 de diciembre de 1586, mientras se disponía a salir después de rezar, un niño indígena de apenas cinco años llamado Miguel vio que la imagen resplandecía en el suelo y avisó a su madre, Isabel. Al mirar, ambos encontraron el cuadro completamente restaurado — colores vivos, tela sin rasgaduras — como si el tiempo no hubiera pasado sobre él.

La noticia del prodigio se extendió con rapidez, y las autoridades de la Iglesia investigaron lo ocurrido. Con los años, se levantó en el lugar la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá (cuya construcción inició en 1801), y la devoción creció hasta que la Virgen fue declarada patrona de Colombia. El 9 de julio de 1919, el papa Benedicto XV coronó canónicamente la imagen — fecha que se sigue celebrando cada año, y que en 2019 cumplió su primer centenario. El lienzo original permanece hoy en la Basílica, y solo en contadas ocasiones ha salido de allí, como ocurrió durante la visita del papa Francisco a Colombia en 2017.

Nuestra Señora de Chiquinquirá en Venezuela — "La Chinita"

Anda de Nuestra Señora de Chiquinquirá en procesión

Esta misma advocación mariana tiene también una historia propia muy querida en Venezuela. En 1709, a orillas del Lago de Maracaibo, una lavandera encontró una pequeña tablilla de madera flotando entre las olas y se la llevó a casa. Al limpiarla, descubrió que llevaba pintada la imagen de la Virgen. Años después, en 1749, durante una procesión para trasladarla a una nueva iglesia, la tablilla se volvió imposible de cargar — un hecho que el pueblo recibió como una señal.

Así nació la devoción a "La Chinita", como cariñosamente se le conoce en el Zulia, hoy patrona de Maracaibo y de todo el estado. Cada 18 de noviembre, miles de fieles acompañan su tradicional "Bajada" y procesión en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, una de las celebraciones marianas más grandes de Venezuela.

Nuestra Parroquia

Altar de la Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá, con la imagen de la Virgen entre San Antonio de Padua y San Andrés

Como Iglesia de Nuestra Señora de Chiquinquirá, llevamos con orgullo el nombre de esta Madre venerada tanto en Colombia como en Venezuela — un recordatorio de que, sin importar dónde nos encontremos, María sigue intercediendo por su pueblo.

Oración a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

¡Oh incomparable Señora del Rosario de Chiquinquirá! Madre de Dios, Reina de los ángeles, abogada de los pecadores, refugio y consuelo de los afligidos y atribulados. Virgen Santa, llena de poder y bondad, míranos con buenos ojos para que nos ayudes en todas las necesidades en las que nos encontramos.

¡Acuérdate, oh clementísima Señora del Rosario, que nunca se oyó que alguien que ha recurrido a ti, invocando tu santísimo nombre e implorando tu protección, haya sido abandonado! Animados por esta confianza, nos dirigimos a ti. Te tomamos desde hoy y para siempre por nuestra Madre, nuestra protectora, consuelo y guía, esperanza y luz en la hora de la muerte.

Líbranos de todo lo que pueda ofenderte a ti y a tu Santísimo Hijo Jesús. Protégenos de todos los peligros del alma y del cuerpo; dirígenos en todos los asuntos espirituales y temporales; líbranos de la tentación del diablo, para que, caminando por la senda de la virtud, un día podamos verte y amarte en la gloria eterna, por los siglos de los siglos. Amén.

Adoración

Horario de Adoración
Jueves
5:00 p.m. - 6:00 p.m.
Primer Viernes del mes
8:00 a.m. - 6:00 p.m.

Los primeros Viernes de cada mes la adoración es el Viernes, en lugar del jueves.

Santo Rosario

Reza con nosotros el Santo Rosario. Elige los misterios que corresponden al día y sigue los pasos con calma, de la mano de María.

Misterios Gozosos (Lunes y sábado)La infancia de Jesús

Para empezar

1. Señal de la Cruz

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

3. Padre Nuestro (Por las Intenciones del Papa)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

4. 3 Ave Marías (Para obtener más Fe, Esperanza y Caridad)

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

5. Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Los cinco misterios

Primer Misterio Gozoso

La Anunciación del Ángel a María

Lucas 1, 26-38

El momento

El ángel Gabriel anuncia a María que será la Madre del Hijo de Dios. Ella, aunque no lo entiende todo, responde con confianza total: «Hágase en mí según tu palabra».

Para reflexionar

¿Estoy dispuesto a decir «sí» a lo que Dios me pide, aun cuando no lo comprenda del todo? Pidamos humildad y docilidad a su voluntad.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Gozoso

La Visitación de María a Santa Isabel

Lucas 1, 39-56

El momento

Apenas concebido Jesús, María va de prisa a casa de su prima Isabel para servirla durante su embarazo. Isabel la proclama bendita y María responde alabando a Dios con el Magníficat.

Para reflexionar

¿A quién puedo servir o acompañar hoy? El amor verdadero sale al encuentro del que lo necesita, sin esperar a que se lo pidan.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Tercer Misterio Gozoso

El Nacimiento de Jesús en Belén

Lucas 2, 1-20

El momento

No hay lugar para ellos en la posada, y el Hijo de Dios nace pobre en un pesebre. Los ángeles lo anuncian y los pastores, gente sencilla, acuden a adorarlo.

Para reflexionar

¿Dejo espacio a Jesús en mi vida y en mi hogar? Pidamos sencillez de corazón y desapego de lo material.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Cuarto Misterio Gozoso

La Presentación del Niño Jesús en el Templo

Lucas 2, 22-40

El momento

María y José presentan al Niño a Dios en el Templo. El anciano Simeón lo reconoce como «luz para alumbrar a las naciones» y anuncia a María que una espada le traspasará el alma.

Para reflexionar

¿Le ofrezco a Dios lo que más quiero: mi familia, mis hijos, mi tiempo, mis planes? Pidamos generosidad para entregarnos a Él.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Quinto Misterio Gozoso

El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

Lucas 2, 41-52

El momento

A los doce años, Jesús se queda en el Templo. María y José lo buscan con angustia durante tres días y lo encuentran entre los maestros. Luego regresa con ellos a Nazaret y vive obediente a ellos.

Para reflexionar

¿Busco a Jesús cuando lo siento lejos por el pecado o la rutina? Siempre se le encuentra en la oración, la Misa y la Confesión. Pidamos obediencia y unidad en nuestras familias.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Para terminar

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Misterios Luminosos (Jueves)La vida pública de Jesús

Para empezar

1. Señal de la Cruz

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

3. Padre Nuestro (Por las Intenciones del Papa)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

4. 3 Ave Marías (Para obtener más Fe, Esperanza y Caridad)

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

5. Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Los cinco misterios

Primer Misterio Luminoso

El Bautismo de Jesús en el Jordán

Mateo 3, 13-17

El momento

Jesús se hace bautizar por Juan. Se abre el cielo, el Espíritu Santo desciende como una paloma y el Padre proclama: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

Para reflexionar

En nuestro Bautismo también fuimos hechos hijos amados de Dios. ¿Vivo como tal? Renovemos hoy nuestras promesas bautismales.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Luminoso

Las Bodas de Caná

Juan 2, 1-12

El momento

En una boda se acaba el vino. María lo advierte y dice a los sirvientes: «Hagan lo que Él les diga». Jesús convierte el agua en vino y manifiesta su gloria.

Para reflexionar

María intercede por nuestras necesidades, incluso las pequeñas. ¿Le confío mis preocupaciones y hago lo que Jesús me pide?

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Tercer Misterio Luminoso

El anuncio del Reino de Dios y la invitación a la conversión

Marcos 1, 14-15

El momento

Jesús recorre Galilea predicando: «El Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en el Evangelio». Perdona pecados, sana a los enfermos y llama a todos a cambiar de vida.

Para reflexionar

¿Qué debo cambiar para acercarme más a Dios? La conversión es un camino de cada día, y la Confesión es el regalo para recorrerlo.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Cuarto Misterio Luminoso

La Transfiguración

Lucas 9, 28-36

El momento

En el monte Tabor, Jesús muestra su gloria a Pedro, Santiago y Juan. Su rostro resplandece y el Padre dice: «Este es mi Hijo, el escogido; escúchenlo».

Para reflexionar

¿Dedico tiempo a escuchar a Jesús en la oración y en su Palabra? Esa luz nos sostiene cuando llegan los momentos oscuros.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Quinto Misterio Luminoso

La Institución de la Eucaristía

Lucas 22, 14-20

El momento

En la Última Cena, Jesús toma el pan y el vino y los entrega como su Cuerpo y su Sangre. Nos deja el mandato: «Hagan esto en memoria mía».

Para reflexionar

¿Valoro la Santa Misa y comulgo con fe y bien preparado? Pidamos amor a la Eucaristía y hambre de Dios.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Para terminar

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Misterios Dolorosos (Martes y Viernes)La Pasión de Jesús

Para empezar

1. Señal de la Cruz

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

3. Padre Nuestro (Por las Intenciones del Papa)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

4. 3 Ave Marías (Para obtener más Fe, Esperanza y Caridad)

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

5. Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Los cinco misterios

Primer Misterio Doloroso

La Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní

Lucas 22, 39-46

El momento

Jesús, lleno de angustia, ora al Padre hasta sudar sangre: «No se haga mi voluntad, sino la tuya». Sus discípulos duermen y lo dejan solo.

Para reflexionar

¿Cómo rezo cuando estoy en la prueba? Pidamos la gracia de aceptar la voluntad de Dios cuando cuesta y de velar y orar para no caer en la tentación.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Doloroso

La Flagelación del Señor

Juan 19, 1; Isaías 53, 5

El momento

Pilato manda azotar a Jesús. El Inocente sufre en su cuerpo por nuestros pecados: «por sus llagas hemos sido curados».

Para reflexionar

¿Cómo cuido mi cuerpo y el de los demás? Pidamos la gracia de la pureza y la fuerza para renunciar a lo que nos aparta de Dios.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Tercer Misterio Doloroso

La Coronación de espinas

Mateo 27, 27-31

El momento

Los soldados lo visten con un manto, le ponen una corona de espinas y se burlan de Él llamándolo «rey de los judíos». Jesús calla y lo soporta con mansedumbre.

Para reflexionar

¿Cómo reacciono ante la burla, la humillación o el desprecio? Pidamos humildad y paciencia: Jesús reina desde el servicio y no desde el orgullo.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Cuarto Misterio Doloroso

Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario

Juan 19, 17; Lucas 23, 26-32

El momento

Jesús carga con la cruz hacia el Calvario. Simón de Cirene es obligado a ayudarle, y las mujeres de Jerusalén lloran al verlo pasar. María lo acompaña en silencio.

Para reflexionar

¿Llevo mi cruz de cada día unido a Jesús? ¿Ayudo a cargar la de otros? Pidamos paciencia en las dificultades.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Quinto Misterio Doloroso

La Crucifixión y Muerte de Jesús

Lucas 23, 33-46; Juan 19, 25-30

El momento

Jesús es clavado en la cruz. Perdona a quienes lo crucifican, promete el paraíso al buen ladrón, nos entrega a María como Madre y muere diciendo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».

Para reflexionar

¿Sé perdonar a quien me ha ofendido? No hay amor más grande que dar la vida por los demás. Pidamos contrición por nuestros pecados y amor a Jesús crucificado.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Para terminar

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Misterios Gloriosos (Miércoles y domingo)La Resurrección y la gloria

Para empezar

1. Señal de la Cruz

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

2. Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

3. Padre Nuestro (Por las Intenciones del Papa)

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

4. 3 Ave Marías (Para obtener más Fe, Esperanza y Caridad)

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

5. Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Los cinco misterios

Primer Misterio Glorioso

La Resurrección del Señor

Mateo 28, 1-10

El momento

Al tercer día, las mujeres encuentran vacío el sepulcro y el ángel les anuncia: «No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho». Jesús vence a la muerte.

Para reflexionar

La Resurrección es el fundamento de nuestra fe. ¿Vivo con esperanza, aun en medio de las dificultades? Pidamos una fe viva.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Segundo Misterio Glorioso

La Ascensión del Señor al cielo

Hechos 1, 6-11; Mateo 28, 19-20

El momento

Cuarenta días después de resucitar, Jesús sube al cielo ante sus discípulos. Antes les encarga llevar el Evangelio a todos los pueblos y les promete estar con ellos todos los días hasta el fin del mundo.

Para reflexionar

Nuestra meta es el cielo. ¿Vivo con la mirada puesta en Dios y llevo su mensaje a quienes me rodean?

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Tercer Misterio Glorioso

La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles

Hechos 2, 1-13

El momento

Los apóstoles, reunidos en oración con María, reciben al Espíritu Santo como lenguas de fuego. Pierden el miedo y salen a anunciar a Cristo.

Para reflexionar

¿Invoco al Espíritu Santo antes de decidir y de dar testimonio de mi fe? Pidamos sus dones y la valentía de los apóstoles.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Cuarto Misterio Glorioso

La Asunción de María al cielo

Apocalipsis 12, 1; Lucas 1, 48-49

El momento

Al terminar su vida en la tierra, la Virgen María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo. Es el anticipo de lo que Dios quiere para todos sus hijos.

Para reflexionar

¿Pienso en el cielo como mi verdadero destino? Pidamos la gracia de la perseverancia y de una buena muerte.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Quinto Misterio Glorioso

La Coronación de María como Reina del cielo y de la tierra

Apocalipsis 12, 1

El momento

María es coronada por su Hijo como Reina del cielo y de la tierra, Madre y abogada de todos nosotros. Allí intercede sin cesar por la Iglesia y por cada uno de sus hijos.

Para reflexionar

¿Acudo a María con confianza de hijo? Pongamos en sus manos nuestra familia y nuestra parroquia, y pidamos alcanzar la corona de la gloria eterna.

Reza 1 Padre Nuestro y 10 Ave María

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de la Virgen de Fátima

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.

Para terminar

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

San Judas Tadeo

San Judas Tadeo

¿Quién fue San Judas Tadeo?

San Judas Tadeo nació en el siglo I en Galilea, en el seno de una familia judía. Según la tradición católica, era hijo de Cleofás y hermano del apóstol Santiago el Menor, a quien la propia Epístola atribuida a Judas menciona expresamente al presentarse su autor como "hermano de Santiago". Algunas fuentes afirman que era hijo de Alfeo (también llamado Cleofás), hermano de San José, y que su madre era María de Cleofás, quien estuvo al pie de la cruz. Por lo tanto, San Judas Tadeo y Santiago el Menor serían primos de Jesús y sobrinos de San José y de la Santísima Virgen.

En las Sagradas Escrituras se encuentra una epístola escrita por él que lleva su nombre: la Carta de Judas, que forma parte del Nuevo Testamento. Fue escrita en griego entre los años 62 y 65, antes de la caída de Jerusalén. En ella exhorta a los primeros cristianos a mantenerse firmes en la fe y a rechazar las falsas enseñanzas.

Tras la muerte y resurrección de Cristo, San Judas Tadeo, tras dejar Judea, predicó en Mesopotamia y luego en Persia, donde sufrió el martirio junto al apóstol Simón. En Persia, juntos combatieron las herejías de Zaroes y Arfexat, dos sacerdotes paganos que levantaron al pueblo contra las obras de los apóstoles. Los dos apóstoles recibieron juntos la corona del martirio, y por eso la Iglesia los celebra en el mismo día. Sus reliquias descansan hoy en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

Patrono de las Causas Difíciles e Imposibles

Aunque algunos de los principales santos de la Iglesia —como San Ambrosio, San Jerónimo y, en particular, San Bernardo de Claraval— dejaron testimonios de admiración hacia San Judas, y otros como Santa Brígida de Suecia se distinguieron por su devoción, ésta no llegó a difundirse hasta tiempos más recientes. Hay quienes opinan que la falta de atención a San Judas se debió a que la gente lo confundía con Judas Iscariote, aquel que traicionó a Jesús.

El origen más documentado de su patronazgo de causas imposibles se encuentra en una santa medieval. Santa Brígida de Suecia (1303–1373) cuenta en sus Revelaciones que el Señor Jesús la exhortó a que le pidiese favores y gracias a través de San Judas Tadeo. Quizás esta sea la razón principal por la que la devoción a este santo ha calado tan profundo en la piedad popular cristiana.

Esta devoción habría cruzado de Europa a América con los migrantes europeos que llegaron a Estados Unidos, cuya devoción al apóstol se intensificó tras la crisis provocada por la Depresión de 1929. Ese mismo año de 1929, se erigió canónicamente el Santuario Nacional de San Judas en Estados Unidos, y la Santa Sede le otorgó oficialmente indulgencias plenarias para muchas festividades a lo largo del año. Ese mismo año fue iniciada la Liga de San Judas. Desde entonces, la devoción se extendió por gran parte de América Latina, Europa y otras regiones del mundo.

San Judas Tadeo comparte el patronazgo de los imposibles con Santa Rita de Casia. El 28 de octubre es la festividad de San Judas Tadeo en el calendario católico.

La Devoción en Venezuela

En Venezuela, la devoción a San Judas Tadeo tiene una presencia muy arraigada, especialmente en Caracas. En el sector de Puerta Caracas existe un santuario dedicado a él, dentro de la Parroquia San Pío X, donde los fieles se congregan mes a mes — y de forma multitudinaria cada 28 de octubre — para procesiones y actos de veneración. También es venerado en la histórica Iglesia de San Francisco, en el centro de la ciudad.

Nuestra Parroquia

Como muchos fieles en toda Venezuela, en nuestra comunidad honramos a San Judas Tadeo como intercesor fiel en los momentos más difíciles — un recordatorio de que ninguna causa está fuera del alcance de la fe y la esperanza.

Oración a San Judas Tadeo

¡Oh, glorioso Apóstol San Judas Tadeo, siervo fiel y amigo de Jesús! El nombre del traidor que entregó a tu amado Maestro en manos de sus enemigos ha sido la causa de que muchos se olviden de invocarte; pero la Iglesia te honra y te invoca universalmente como el patrono de las causas difíciles y desesperadas.

Ruega por mí, que soy tan desdichado. Haz uso, te suplico, de ese privilegio especial que se te ha concedido de socorrer visible y prontamente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que reciba los consuelos y el socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, y para que bendiga a Dios contigo y con todos los elegidos por toda la eternidad.

Te prometo, bendito San Judas, tenerte siempre presente en mi memoria y hacer cuanto esté a mi alcance para fomentar tu devoción. Amén.

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